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Trabajadores del IMSS se manifiestan frente a la Secretaría de Gobernación mientras el sindicato se prepara para votar un contrato entreguista

El miércoles por la noche, un trabajador grabó cómo la entrada de la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) estaba ahora fuertemente vigilada y reforzada, y preguntó si la burocracia pretendía quedarse con el edificio. “Mañana nos vemos en la Secretaría de Gobernación, compañeros. No cedan”, escribió debajo del video, que alcanzó 36.000 reproducciones.

Trabajadores de la salud de Veracruz se manifiestan en defensa de sus pensiones [Photo: contratocolectivoIgualdad]

El jueves por la mañana, trabajadores activos y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se congregaron en otra movilización multitudinaria frente a las puertas de la Secretaría de Gobernación (Segob), en Ciudad de México. La protesta tuvo lugar una semana después de que los trabajadores abrieron a la fuerza el portón de la sede de su propio sindicato, en la calle Zamora de la capital, una acción que obligó a convocar las negociaciones previstas para el jueves.

En el interior, los funcionarios debían iniciar a las 11 de la mañana las negociaciones entre la burocracia del SNTSS y una comisión de 37 delegados de base —uno por cada una de las 37 secciones sindicales—, además de un solo jubilado. Todavía no se ha hecho pública información sobre quiénes se sentaron a la mesa en representación de Segob y del sindicato, qué se acordó, ni cuál será la próxima fecha.

La base hace oír su voz

Un trabajador transmitió durante una hora a la multitud congregada frente a la Secretaría, donde se reanudaron los gritos de “¡Fuera Olivos!”, en referencia al secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, y “¡Ni un paso atrás!”. En dos horas, la transmisión había acumulado 15.000 reproducciones y mensajes desde Chiapas y Ciudad Juárez. “Chiapas está con ustedes, compañeros”, decía uno.

En Tecámac, Estado de México, colgaban dos pancartas de un puente peatonal frente al Hospital General Regional 200. Reforzaban las demandas de destituir al secretario general del sindicato y convocar un congreso sindical extraordinario, aumentar los salarios un 10 por ciento, garantizar suficientes insumos y personal, derogar la “ley mordaza” del artículo 136 Bis y poner fin a las aportaciones a las Afores, los fondos privados de pensiones.

Esa mañana también marcharon trabajadores en Cuernavaca, Morelos. En Acapulco, Guerrero, unos 50 médicos, enfermeras y camilleros caminaron desde el Hospital Regional Vicente Guerrero hasta las oficinas de la Sección 17 del SNTSS, retomando las demandas de 2019: “Exigimos materiales e insumos para poder trabajar sin riesgos”, dijo el médico Arturo Ávila Vega a El Sol de Chilpancingo.

En Zihuatanejo, los trabajadores sostuvieron pancartas bajo la lluvia frente al hospital del IMSS, acompañados por personal de clínicas de Petacalco, La Unión y Petatlán. En Iguala, más de 50 trabajadores y jubilados iniciaron a las 6 de la mañana un plantón en una clínica de medicina familiar. Un portavoz dijo que duraría hasta que los delegados en Ciudad de México alcanzaran acuerdos.

Los jubilados han marchado junto a ellos en solidaridad. “Nos negamos a seguir viendo sufrir a los pacientes y a sus familias, o a que nos vean como el rostro de gobiernos no solo incompetentes, sino también cómplices, que protegen las ganancias inmorales y libres de impuestos de un sistema bancario y financiero usurero”, decía el texto que acompañaba un video de una marcha en Ciudad de México, publicado por un miembro del grupo de jubilados Jubilados Pie de Lucha.

Durante la semana anterior a las conversaciones, los trabajadores se organizaron a través de sus propias páginas. En Defensa del Seguro Social comenzó a recopilar pancartas escritas a mano con la etiqueta #DesdeLasBases. La primera procedía de la Unidad de Medicina Familiar 177, en Lagos de Moreno, Jalisco, y decía: “No al aumento miserable” y “No más dinero para las Afores”.

Los motivos de queja tienen varias dimensiones. En Quintana Roo, trabajadores del IMSS le dijeron al periodista Pedro Canché que las mayores deducciones para sus cuentas de jubilación están consumiendo sus salarios. “Cada vez nos quitan más prestaciones”, dijo un trabajador.

El control de las negociaciones y de la votación

Las protestas del jueves por la mañana fueron, en parte, resultado de la indignación de la base ante las condiciones impuestas por el sindicato sobre quién se sentaría a la mesa de negociación. Después de que la base frustrara los intentos de la burocracia de reducir la representación de trabajadores de 37 secciones a solo cinco, el sindicato les dio apenas dos días para nombrar delegados en todo el país. El enfermero Daniel Borjas habló con Meganoticias sobre el trato del sindicato a los delegados: “Dentro, simplemente los manipulan, amenazan e intimidan”.

Muchos rechazan ahora de plano la mediación de Segob, y la protesta frente a la Secretaría de Gobernación se organizó contra el proceso de selección de delegados sindicales, que, sostienen, pretendía sofocar la representación de la base. Los grupos de base siguen comprometidos a marchar el 9 de octubre, ante la expectativa de que las conversaciones controladas no modifiquen suficientemente el acuerdo inicial para satisfacer sus demandas.

Seis días después de las negociaciones, el 14 de octubre, está previsto que el SNTSS celebre una votación nacional sobre el acuerdo salarial aprobado en septiembre por su 65.º Congreso. La votación nacional también se considera ahora un mecanismo para sofocar las demandas de los trabajadores e imponer el acuerdo salarial. El miércoles, la página de Facebook ContratoColectivo Imss Igualdad publicó una captura de pantalla de un mensaje anónimo de una mujer que se describe como empleada ordinaria del comité ejecutivo nacional del sindicato. La autora presenta acusaciones graves que, de ser ciertas, dejan al descubierto la perfidia de la burocracia sindical y del Gobierno de Morena.

En su mensaje, explicó que el comité ejecutivo nacional está nervioso por el poder de la base y por la posibilidad de que sus integrantes abandonen la organización para afiliarse a otros sindicatos. Alegó que el sindicato ya había planeado conseguir un voto por el Sí incluso si la mayoría de los trabajadores vota No, porque “el Gobierno dio la orden de que gane el Sí, cueste lo que cueste”.

Además de afirmar que el sindicato trabajará para conseguir el Sí mediante una aplicación y páginas de internet que controla, alegó que “también contrataron gente para distorsionar videos, sembrar confusión entre los trabajadores […] y quebrar su determinación de una u otra manera”. Dio a entender que podrían producirse represalias y afirmó que “los fotógrafos ya entregaron fotos individuales de todos —cara por cara— y ya sabemos quién es quién”.

El mensaje concluía con una declaración de solidaridad: “No olviden, compañeros, que nosotros también somos trabajadores; algunos estamos aquí por la oportunidad y, aunque apoyamos la lucha, tenemos que guardar silencio”. Para el jueves por la tarde, la publicación se había compartido 161 veces y recibido 77 comentarios. “Sí creo que van a manipular la votación”, escribió una persona, cuyo comentario recibió 44 “Me gusta”. Otra apeló: “Compañeros, cuando tengan su boleta, antes de meterla en la urna, tómenle fotos para tener pruebas de que ganó el ‘no’, y no tengan miedo de esos mendigos rateros”.

Una infografía del SNTSS que circula en internet explica qué sucedería si se rechaza el aumento: continuarían las conversaciones, el Congreso Nacional del sindicato sopesaría las opciones y una huelga requeriría la aprobación de dos tercios de toda la afiliación. Sin embargo, el Congreso Nacional es el mismo órgano que aprobó el acuerdo por 1.056 votos contra 260. La frase “la huelga es una opción legal, pero no es automática” se añade en negrita para asustar a los trabajadores y disuadirlos de emprender acciones independientes y espontáneas.

Un trabajador que compartió la infografía señaló que las cuotas de los afiliados deberían servir para sostener una huelga, “pero parece que ese porcentaje ha desaparecido”. Un comentario en la publicación anónima expresó la misma frustración por el manejo de las cuotas sindicales: “[…] como saben que es una mina de oro para ellos, no quieren renunciar al poder que los hace multimillonarios”. Añadió: “Compañeros, somos 850.000 trabajadores activos, jubilados y pensionados afiliados al sindicato, y por eso nos descuentan cuotas sindicales de nuestras cuentas”. Según su propio cálculo, “depositamos más de 2.040.000.000,00 al año para que nos defiendan y soliciten cosas a la empresa en beneficio de sus afiliados. Ellos, a su vez, tienen la obligación de proporcionar a sus afiliados un informe mensual de los ingresos y gastos del dinero que les damos como cuotas sindicales […] Además, ¿qué hacen con tanto dinero?”.

Administradores de la paz laboral: la relación del SNTSS con Morena

La exigencia de la base de destituir a Olivos —y la posible construcción de una dirección política independiente de los trabajadores— amenaza con romper la relación mutuamente beneficiosa entre el SNTSS y Morena, construida para mantener la paz laboral en el IMSS.

Arturo Olivares Cerda, quien dirigió el SNTSS durante los acuerdos salariales de 2020 y 2024, ocupa ahora un escaño en la Cámara de Diputados por el partido Morena de la presidenta Claudia Sheinbaum. Su suplente registrado, quien asumiría el escaño si Olivares lo deja, es Olivos.

El acuerdo de 2024 se firmó el 15 de octubre de ese año ante dos testigos: el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, y el titular del CFCRL, el organismo que supervisará la votación de este mes. El director del IMSS, Zoé Robledo, aprovechó la ceremonia para elogiar a Olivos, entonces dirigente entrante, como “un gran aliado de las causas del sindicalismo mexicano”.

La Secretaría no deja dudas sobre a quién protegerá en el conflicto entre la base y la burocracia sindical, y los trabajadores han sacado sus propias conclusiones. “Quien sirve a dos amos le falla a uno de ellos”, decían publicaciones idénticas en TikTok el 6 de octubre, que describían a Olivos como diputado de Morena.

Según En Defensa del Seguro Social, algunas secciones cerraron sus oficinas la mañana de las conversaciones y suspendieron las operaciones del fondo de ahorro sindical, alegando el mal tiempo. La publicación respondió: “Y tienen razón. Porque hoy, en el SNTSS, también hay un clima de inestabilidad política. Aquí también ha empezado a llover. Y ningún techo de tablarroca puede detener una tormenta cuando el descontento viene desde abajo, cuando los trabajadores empiezan a perder el miedo y cuando la democracia vuelve a llamar a la puerta […] La democracia no se suspende por la lluvia”.

¿Qué camino seguir?

La fuerza y la motivación de la base no están en duda. Al escribir sobre una huelga, un médico les dijo a sus seguidores en Facebook que el sistema de salud de México se derrumbaría sin sus trabajadores: “No duraría ni ocho horas”. Lo que ahora está en cuestión es quién dirige la lucha y por qué vía.

¿Se limitará la rebelión de la base a destituir a Olivos? ¿Decidirá su reemplazo la misma burocracia que ha controlado y reprimido las demandas de los trabajadores mediante un proceso legal diseñado para garantizar la paz laboral? ¿O dará la base el siguiente paso decisivo, se organizará y elegirá democráticamente una dirección política independiente que movilice su fuerza laboral para conquistar sus demandas, enfrentándose a las cadenas legales que hoy la atan?

Los trabajadores del IMSS deben aprender de los trabajadores de las maquiladoras de Matamoros en 2019 y comenzar a reunirse en asambleas democráticas para formar comités de base en cada hospital, clínica y departamento, independientes del SNTSS, del SNTSA y de todos los partidos capitalistas. Allí podrán elegir delegados democráticamente y someterlos a revocación mediante comités dirigidos por y para los trabajadores. Los trabajadores deben rechazar que su destino quede en manos de funcionarios instalados en las lujosas oficinas del SNTSS, a las que ahora se les impide entrar. Antes del 14 de octubre, estos comités pueden exigir que el sindicato publique la pregunta de la boleta, el padrón electoral y el recuento; colocar sus propios observadores en cada centro de votación, y hacer campaña por el No.

“Ni un paso atrás” ha sido uno de los gritos centrales de la base. Esto debe traducirse en no aceptar nada menos que un aumento salarial superior a la inflación e indexado a ella, dotación completa de personal e insumos, restablecimiento de la pensión de beneficio definido para todos los trabajadores, derogación del artículo 136 Bis y apertura de los libros contables del sindicato, incluido el fondo de huelga. Los comités de base pueden unir a los trabajadores del IMSS con los del IMSS-Bienestar, el ISSSTE y la Secretaría de Salud, tanto activos como jubilados, y con los trabajadores sanitarios de otros países a través de la Alianza Internacional Obrera de Comités de Base (AIO-CB).

El World Socialist Web Site insta a los trabajadores del IMSS y del IMSS-Bienestar que quieran construir estos comités a ponerse en contacto con nosotros.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 09/10/2026)

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